El amor apesta a pesar de lo que digan los demás

Tengo mala conciencia porque me acabo de comer un bocadillo de lacón gallego y eso es un serio revés a mi propósito de encaminar mi dieta hacia el veganismo. Suerte que esta tarde he podido disfrutar de un agradable concierto en el entrañable Parc Joan Miró a cargo de la banda sueca más vitalista y alegre del momento, los Irene, que quiero pensar que habrán escogido el nombre en honor a esa actriz suiza tan sensual y delicada llamada Irène Jacob. Además he tenido el placer de contar con la compañía de P., J. y M. que, como buenas chicas, me han hecho esperar casi media hora. Claro está que después de verlas puedo afirmar y afirmo que la espera mereció la pena. Aunque permítanme que no me extienda en detalles superficiales porque después habrá quien afirmará que escribo este blog para ligarme a jovencitas en flor y debo informarles que dos de ellas son solteras y sin compromiso y encima una de ellas es mi hermana pequeña. Los chicos suecos, como comprobarán después de ver la fotografía que encabeza este texto, han tocado rodeados de palmeras y lo cierto es que no se me ocurre mejor lugar para su música. Cabe decir que el concierto, enmarcado en el festival Primavera Sound, era totalmente gratuito y ello ha hecho que entre el público se encontraran los típicos estudiantes Erasmus provenientes de tierras escandinavas, algunos modernos locales, jubilados que pasaban por allí, solteros a la caza de la sueca con más litros de alcohol en la sangre -alguna hasta llevaba su botella de sidra para aclarar la garganta- y muchos niños acompañados de sus padres. Todo muy entrañable ciertamente. Como suele ocurrir, a pesar de que la música invitaba al baile y a las palmas, gran parte de los asistentes se limitaron a escuchar con atención la música y a conversar con los amigos, la pareja y/o el/la ex. Esto es algo que mi abuelo atribuye a un aburguesamiento de la sociedad provocado por el Capitalismo y que se manifiesta en un excesivo autocontrol de las emociones y en unos formalismos impuestos por la Patronal que se han infiltrado en el día a día de las personas de un modo castrador. El origen de todo ello, repito, según la opinión de mi abuelo, habría que buscarlo en el ingreso de esta nación en organizaciones mafiosas como la OTAN y la CE. Dicho queda, que después no quiero que piensen que soy un nieto desagradecido. Y bueno, los chicos y chicas de ese lugar donde siempre llueve y no hay olas para hacer surf llamado Göteborg, un cantante limitado pero que le pone muchas ganas y “pasión”, un guitarra, un bajista y un baterista acompañados de unas sección de viento y un coro integrado por dos joviales señoritas y un señor, nos han obsequiado con sus píldoras antiestrés, totalmente rejuvenecedoras, y al final hemos salido todos del concierto mucho más jóvenes y atractivos. Seguro que si nos hubiéramos propuesto entrar en la discoteca Space, situada en las proximidades, no nos hubieran puesto ningún inconveniente para entrar, aunque quizás sí, porque seguro que superábamos el coeficiente intelectual de la media de individuos que hacían cola.

Después, P., J., M. y éste que escribe hemos ido a tomar unas copas y, como era de esperar, las muchachas han terminado poniendo a caldo a los varones de todas las edades, condiciones sociales, razas y credos con la excepción de un servidor y Steve Buscemi. Me he reído un montón cuando P. le ha preguntado a M. -que es la fan número uno de este actor- si lo había visto en “Interview” y M. ha puesto una cara mezcla de asombro, alteración hormonal e incredulidad que me ha llevado de inmediato a pensar que había confundido el título de la película con el nombre de una revista que es la versión española de Playboy, en la cual aparecieron una vez unas fotografías de un conde muy televisivo en las que se podía apreciar sus cualidades -físicas- para ser un gran amante. Y, ciertamente, creo que a M. le va a costar dormir esta noche después de haber imaginado a Steve Buscemi en cueros paseando por alguna playa paradisíaca. Pobrecita, es que es tan ingenua. Luego, P. ha llamado al compañero sentimental de J. “espárrago” y yo he probado de defenderlo por aquello de la solidaridad masculina, aunque sinceramente no he entendido el símil en absoluto. Creo que es informático o de alguna especialidad técnica y ya se sabe… Para cambiar de conversación les he preguntado si creían que Deerhunter era el grupo reciente más interesante del mundo mundial o si bien eran un bluff y le he recomendado a P. la obra de Dame Darcy. Después P. me ha confesado que no le importaría acostarse con un follonero televisivo ex-publicista y ex-músico y yo le he contestado que, como dicen los Manos de Topo, el follar provoca cariño.

Irene – Baby I love your way

Irene- End of the line

junio 2, 2008. Uncategorized.

2 comentarios

  1. PIRULACHA replied:

    Estimado Cesc,

    Es un placer detectar en sus letras que esa tarde se lo pasó en grande. La pobre M está cansada de soportar las insolencias de P y J calla para no crear mas mal rollo. Y es lo de estas chicas es una farsa (muy bien montada, eso si). Por mi parte, le invito a pasar mas veladas con ellas, pero eso si, insista en que dos son solteras, eh!! :).

    Un saludo!

    Pirulacha en tierras valencianas (M, ATREVETE A CONTESTAR!)

  2. Cesc replied:

    Jo, la dona i l´ocell al Parc Joan Miró algun dia d´algun any del segle passat:

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