Cara de Liebre

La hija de la vecina no es más alta que nosotros, pero sí algo mayor. Durante el día mendiga por el pueblo, delante de los cafés y en las esquinas de las calles. En el mercado coge las verduras y las frutas podridas que tira la gente y se los lleva a casa. Roba también todo lo que puede. Hemos tenido que echarla varias veces de nuestro jardín, donde intenta quitarnos fruta y huevos.

Una vez la sorprendemos bebiendo leche, chupando la teta de una de nuestras cabras.

Cuando nos ve, se levanta, se seca la boca con el dorso de la mano, retrocede y dice:

-¡No me hagáis daño!

Añade:

-Corro muy deprisa. No me cogeréis.

La miramos. Es la primera vez que la vemos de cerca. Tiene el labio leporino, bizquea, lleva la nariz llena de mocos y tiene costras amarillas alrededor de los ojos rojos, y las piernas y los brazos cubiertos de pústulas.

Dice:

-Me llaman Cara de Liebre. Me gusta la leche.

Sonríe. Tiene los dientes negros.

-Me gusta la leche, pero lo que más me gusta es chupar la teta. Está buena. Es dura y blanda a la vez.

Nosotros no contestamos. Ella se acerca.

-También me gusta chupar otra cosa.

Adelanta la mano, nosotros retrocedemos. Ella dice:

-¿No queréis? ¿No queréis jugar conmigo? Me gustaría mucho. Sois tan guapos…

Baja la cabeza. Dice:

-Os doy asco.

Nosotros decimos:

-No, no nos das asco.

-Ya lo veo. Sois demasiado jóvenes, demasiado tímidos. Pero conmigo no debéis tener vergüenza. Os enseñaré juegos muy divertidos.

Le decimos:

-Nosotros no jugamos nunca.

-¿Entonces qué hacéis todo el día?

-Trabajamos y estudiamos.

-Yo mendigo, robo y juego.

-También cuidas a tu madre. Eres una buena hija.

Ella dice, acercándose:

-¿De verdad os lo parece? ¿De verdad?

-Sí. Y si necesitas alguna cosa para tu madre o para ti, no tienes más que pedírnosla. Te daremos fruta, verduras, pescados y leche.

Ella se pone a gritar:

-¡No quiero vuestra fruta, vuestro pescado, vuestra leche! Todo eso lo puedo robar. Lo que quiero es que me queráis. Nadie me quiere. Ni siquiera mi madre. Pero yo tampoco quiero a nadie. ¡Ni a mi madre ni a vosotros! ¡Os odio!

Agota Kristof, El gran cuaderno (en Claus y Lucas)

The Vaselines – Molly´s lips

abril 10, 2008. Uncategorized.

One Comment

  1. Cesc replied:

    Pienso en Mary Lou Lord y… joder, creo que la cagaste…

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