Sueños de tú y yo montados en nubes de azúcar

Cada uno de nosotros tiene canciones favoritas que por algún motivo personal son especiales, quizás musicalmente no estén entre los clásicos pero sin duda forman parte de nuestros clásicos, son temas fetiche que a pesar del paso del tiempo siempre nos traen buenos recuerdos o bien representan la esperanza de lo que algún día podría ser. A lo largo de todo este tiempo, he ido escogiendo algunas de ellas pero muchas otras se quedaron injustamente olvidadas. Recuerdo una especialmente, que he deseado con todas mis fuerzas tener la ocasión de poder ponerla pero por desgracia nunca aparecerá en estas páginas. Sin embargo, hoy voy a aprovechar la coyuntura sentimental para darle la oportunidad de brillar como se merece a una canción que yo descubrí hace mucho mucho, cuando aún existía inocencia en la música y en mi corazón. El tema, como comprobarán, no podemos decir que sea una joya de la música pop ni una canción imprescindible para entender la evolución del arte de la melodía. No. Sin embargo, para mí tiene un significado muy especial porque la primera vez que la escuché me dije “esta canción tienes que hacerla tuya, algún día penetrará en tu alma con toda la fuerza y entonces lograrás que tu ideal se haga realidad”. Déjenme que haga un paréntesis. A veces me pregunto por qué busco tanto el misterio y la sorpresa si resulta que al final de estas líneas se encuentra la canción con su autor y su título a la espera de que hagan clic con el botón izquierdo del ratón para poder escucharla, pero bueno… El caso es que estoy contento de que al menos este tema no se quede por el camino. Porque Adorable de los suecos Acid House Kings –como comprobarán los más jóvenes o los recién amapolados, no tiene nada que ver con smiley, más bien con la extraña costumbre de los chicos del país emblema del socialismo y la (sospechosa) neutralidad por los nombres simplemente desacertados- es una canción que los amantes del pop muy probablemente asocien a alguna persona especial, a algún amor lejano o no tan lejano, a algún amor imposible o bien a su vecina, por qué no. Y es que los hermanos Angergård, Niklas y Johan, y Joakim Ödlund, eran muy jovencitos a comienzos de los 90, cuando compusieron este tema y, claro, eso no solo se nota en el timbre de voz de Niklas (quien también formó parte de los deliciosos Red Sleeping Beauty) sino también en la letra. Sin embargo, como buenos suecos y a pesar de o gracias al protestantismo, nunca sintieron vergüenza o pudor por la carne, a diferencia de sus admirados chicos de provincia británicos y cantaban “I’ll be gone tomorrow / that’s when you wake up / to tell me you don’t want me / it’s like telling a joke without a point / kissing a girl without the tongue / leaving you untouched”. Otra cosa que siempre me sorprendió es cómo podía ser que unos chicos altos, rubios, atractivos, tuvieran que componer canciones como Sadly, I´m Never Loved o If I Was Handsome (ésta, de Poprace, banda paralela de Johan, también mitad de Club 8). Yo pensaba, “si estos tíos no se comen una rosca, yo qué voy a hacer entonces…”. Pero el caso es que esa canción fue, desde el comienzo, mi canción favorita de su primer disco y un tema que siempre ha formado parte de mi altar pop. “Eres adorable”. ¿A quién le podría decir yo eso? “Me gustas”, “te quiero”, “tienes unos pechos bonitos”, “te echo de menos”, “¿te apetece ir a ver una de Rohmer conmigo?”, “¿quieres que te preste el libro de Alberto Caeiro?” -luego uno siempre se olvida de recordar que se lo devuelvan-, o bien, “¿por qué no te vienes a estudiar a mi casa?; tranquila, no nos molestará nadie”, son frases que alguna vez he sacado fuerzas para poder pronunciarlas. Pero “niña, eres adorable” no recuerdo haberlo dicho jamás, hasta… Además, esa palabra la compartimos ingleses, franceses, castellanos, catalanes y quizás algunos otros también. Está claro entonces que tiene un significado especial, que no se puede utilizar a la ligera, que hay que ser cauto a la hora de decirla. Sin embargo, yo ahora no tengo ningún reparo ni duda alguna en afirmar que tú, mi amor –sí, tú- eres adorable y los dioses lo saben, los perros y los gatos también, los mayores lo tienen clarísimo, las chicas jóvenes les costará reconocerlo (aunque en el fondo son incapaces de negarlo) y los chicos –maldita sea- si tuvieran la oportunidad de conocerte antes de convertirse en cenizas, con total seguridad, te mirarían con ternura y afirmarían –algunos con mayor convicción o devoción que otros- “eres adorable”.

Acid House Kings – Adorable

enero 23, 2008. Uncategorized.

2 comentarios

  1. Emilio replied:

    Finiamo in bellezza

  2. Luna Miguel replied:

    no te vayas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback URI

A %d blogueros les gusta esto: