Supongo que no tendré una segunda oportunidad

Nunca hago lo que debiera en su momento. Por ejemplo, ahora debería estar durmiendo –apenas puedo mantener los ojos abiertos y las luces de mi estancia aparecen como si las estuviera observando a través de unas esparragueras- pero aquí me tienen escribiendo sobre… Pues la verdad es que muy bien no sé sobre qué. Ah sí, resulta que estos días en los que el otoño ha entrado en nuestras vidas sin que apenas nos hayamos dado cuenta, he estado recuperando las canciones que el señor Harvey Williams grabó allá a finales de los 80 y comienzos de los 90 bajo el nombre de Another Sunny Day, para la discográfica Sarah Records. Y eso qué tiene de extraordinario se preguntarán ustedes. Pues bien, resulta que hacía muchísimo que no escuchaba sus discos y me hace mucha gracia porque es un artista al cual creía que nunca más le iba a prestar atención. Harvey Williams vendría a ser un icono del indie-pop facción chico tímido romántico enamorado platónicamente con guitarra y ganas de comerse el mundo cosa imposible porque es un absoluto perdedor, eso sí, con canciones preciosas y unas letras que ahora me hacen reír muchísimo, de tan ingenuas y románticas, propias de un jovencito enamorado. No en vano, su canción más conocida se llama I’m In Love With A Girl Who Doesn’t Know I Exist, no me dirán que no es tierno. Hagan memoria y recuerden aquellos años de instituto y no me digan que no les ocurría lo mismo –a mí por lo menos sí. Y es que quien no escribió poemas de temática amorosa en sus años mozos, poemas que si volvieran a leer ahora, les provocarían irremediablemente una sonrisa. Lo que no vamos a negar es que el bueno de Harvey tenía talento para construir esas sencillas y delicadas melodías marca de la casa, que luego tantos otros se dedicarían a imitar. Además, en mi caso, su música va íntimamente ligada a la primera vez que me enamoré. Sus canciones poblaban mi mente y mientras paseaba por los jardines y parques de mi ciudad, las tarareaba imaginando que ella las oiría y también se enamoraría de mí. Mi querida Gavina, el otro día me acordé de ti y unas lágrimas asomaron por mis ojos, cuánto te quise y tú sin embargo ni lo supiste. Nadie te conocía en aquella fría facultad, pero yo sí sabía la gran actriz que eras. Y mientras comías cerezas, observaba con puro deleite con qué gracia volaban los huesos por detrás de tu tímida sonrisa. Sin embargo, hace ya más de un año que decidiste acabar con tu existencia y me privaste del placer de contemplarte encima del escenario de un teatro, único lugar en el cual tenía oportunidad de satisfacer mis deseos más íntimos. Quizás no supiste afrontar los obstáculos que la vida nos pone en el camino, pero nosotros te perdonamos.

Another Sunny Day – The Centre Of My Little World
Another Sunny Day – Horseriding
Another Sunny Day – I Don´t Suppose I´ll Get A Second Chance

octubre 1, 2007. Uncategorized.

Dejar un comentario

Be the first to comment!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback URI

A %d blogueros les gusta esto: