Fantasmagoría

Créanme, esto de estar muerto tiene su gracia. Supongo que ustedes pensarán que no es así y los comprendo perfectamente, a mí me ocurría lo mismo antes del fatal desenlace. Ahora bien, esto de hacer lo que a uno le apetece sin tener que dar cuentas a nadie, no me dirán que no es maravilloso. Por ejemplo, ayer tenía toda la tarde libre y pensé en ir al cine, pero lo cierto es que la oscuridad a uno ya se le antoja demasiado cotidiana así que decidí visitar el videoclub al que solía ir antaño. Como siempre, estaba abarrotado de gente y en vez de hacer cola para pedirle a la chica mi película, pues bajé al sótano y sin tener que dar explicaciones cogí la cinta que me apetecía ver. Así de fácil. Otro día, con menos clientes, me hubiera apetecido charlar con la muchacha sobre este arte tan denostado de crear ilusiones a través de las imágenes, lo cierto es que es una jovencita muy simpática y atenta, y seguro que me habría recomendado buenas películas de fantasmas. Pero ahora que yo soy uno de ellos, no les encuentro ya la gracia a todas ellas. Bueno, a todas menos a una, que es precisamente la que vi anoche: El fantasma y la Señora Muir. Lo sé, soy un nostálgico sin remedio pero no puedo hacer nada al respeto, sigo pensando en ella todos los días. Por eso hoy me he pasado por su casa a la hora del desayuno, un poco tarde porque los domingos ya se sabe. Y allí estaba ella, recién levantada, con el pelo alborotado y las mejillas tan rojas. A pesar de que ya no me ama, la sigo encontrado preciosa. Si hubiera llegado antes le habría preparado unas tostadas y un zumo de naranja pero pensándolo bien, no habría sido una buena idea, por mucha resaca que tuviera se habría olido algo. Así que me he esperado en el sofá a que terminara de arreglarse, me ha sorprendido que estuviera leyendo Ensayo sobre las visiones de fantasmas de Schopenhauer. He tomado nota, a ver si la próxima semana tengo algo de tiempo y me paso por la librería del barrio para adquirirlo. Siempre me ha apetecido leer en secreto los mismos libros que mis amantes, aunque todo sea dicho, no es una práctica que haya realizado muy a menudo. Imaginar que su mirada se pasea por las mismas páginas, las mismas palabras y los mismos caracteres, mientras sus dedos sostienen con ternura los mismos lomos, me parece una sublimación del placer de la lectura. Y mientras ella se peinaba con esmero y paciencia he ojeado un poco el libro, pero no he podido aguantarme demasiado y en seguida me he plantado junto a ella. Mi querida Victoria regia, aún recuerdo como una dulce melodía la belleza de tu flor, esplendorosa y perfumada, atrayente como ninguna e irresistible para un joven impresionable como yo. Pero al final te sumergiste en las mismas aguas que te vieron emerger y esa noche desapareciste para siempre de mi vida. Cuán cruel puede resultar el devenir de la ingenua y desinteresada pasión. Y ahora, aquí estoy junto a ti y tan solo puedo derramar unas lágrimas (sí, los fantasmas varones también lloran) por lo que pudo haber sido y nunca fue.


mayo 28, 2007. Uncategorized.

4 comentarios

  1. Luna Miguel (Mundo fantasma) replied:

    He visto “El jardin secreto” entre tus favoritos; mi madre me lo regaló hace mucho tiempo y nunca lo he leido. Creo que ya sé lo que voy a hacer en cuanto llegue a mi casa este verano.

    Muchas gracias por pasar por mi blog.

    Un beso fantasmagórico.
    Luna

  2. Azul Perdido replied:

    “A pesar de que ya no me ama, la sigo encontrado preciosa” :)

    Yo creo que le hubiera encantado que le hicieras un zumo de naranja, sí, de verdad que lo creo.

    .. a mi me pasa más o menos algo parecido, me refiero a libros-amantes.

    un saludo

  3. Cesc replied:

    Hola Luna,

    Cada vez que leo tu blog despiertas en mí sentimientos que creía ya muertos, así que no debes darme las gracias :)

    Me hace mucha ilusión que vayas a leer “El jardín secreto”, espero que no lo encuentres demasiado decimonónico… por cierto, yo ya tengo pensado hacerme con “El libro de Monelle”, prometo leerlo como si fuera el último…

    Besos,
    Cesc.

  4. Cesc replied:

    “Dormida en los hoteles”,

    Gracias por tu observación, quizás otro día me atreva… aunque esto de ser fantasma, como debes imaginar, tiene sus inconvenientes ;)

    En cuanto a lo de los libros-amantes, creo que es una sana costumbre (quizás me equivoque).

    Saludos,
    Cesc.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback URI

A %d blogueros les gusta esto: