Todas la personas odian, todas las personas mienten, todas menos tú

Si les digo que hoy voy a hablar del primer grupo al cual se denominó post-rock ustedes van a poner mala cara, pensarán que he abandonado mis principios de indie-poppie y me odiarán por ello, pero si les cuento que su compositor es el mismo que ha producido el disco de Jarvis Cocker en solitario quizás me perdonen. Graham Sutton y John Ling fundaron Bark Psychosis en 1986 siendo unos quinceañeros y lo suyo era ni más ni menos que hacer versiones de Napalm Death, nada prometedor la verdad. Sin embargo, la banda sufrió a finales de los 80 y comienzos de los 90 una metamorfosis espectacular y fruto de ello son un disco, cuatro singles y una pieza instrumental de 21 minutos que sirvieron para cimentar las bases de lo que Simon Reynolds llamó post-rock. En 1997 se disolvieron, a pesar de que desde hacía tres años no publicaban nada, y no fue hasta el 2004 que Graham Sutton publicó un nuevo álbum, ya con una banda de músicos nueva. El motivo que hace que les dedique estas respetuosas líneas no se debe precisamente a sus temas más épicos, con largos desarrollos instrumentales, que lo cierto es que no me interesan nada, los cuales sirvieron a toda una serie de bandas, mayoritariamente americanas, para copar páginas y páginas de las revistas musicales más prestigiosas a finales de los 90. No, lo que me cautiva de esta banda son algunas canciones de sus primeros singles como All Different Things, Nothing Feels, Blood Rush y, especialmente, I Know. Todas ellas tienen una delicadeza y una ligera sensualidad, muy británica, donde se dibujan paisajes etéreos, que a veces parecen pertenecer al mundo de los sueños. Mi favorita es I Know, que fue la cara B de su segundo single para la pequeña compañía Cheree, de la cual volveré a hablar algún día cuando recuerde los últimos sonidos de algún verano pasado. Esta canción es de una belleza poética magnífica, con esos cantos de sirena, y siempre que la escucho pienso en el candor de aquellos labios y en la sensación de que el tiempo se había parado para siempre y la muerte no debía ser tan amarga.

febrero 12, 2007. Uncategorized.

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