Finis

THE SUNDAYS – HERE´S WHERE THE STORY ENDS




octubre 19, 2008. Uncategorized. 7 comentarios.

¿Do you really think I am so fevered?

Después de todo este tiempo que llevamos juntos, ya se habrán dado cuenta que a un servidor le quedan pocos secretos que contar. Hoy encima les voy a contar uno más, así que no se pueden quejar. A los que amamos la música muchas veces nos preguntan cuál es nuestro disco favorito o cuál es nuestro vinilo más preciado o cuál nos llevaríamos a una isla desierta. Y realmente puede ser muy complicado responder a ello, porque cuando uno escucha tanta música y desde hace tantos años es normal que tenga varios discos con un significado especial. Pero en esta vida siempre tenemos que escoger y si hay que elegir pues lo haremos asumiendo todas las consecuencias. En mi caso, el componente emocional juego un papel importante, no lo voy a negar, porque este tema me lo descubrió mi bonita genciana. Probablemente sin él, este disco no me produciría escalofríos al ponerlo en el giradiscos. Y es que la canción ya de por sí tiene cierto embrujo pero es que, encima, a mí me resulta la canción de amor más hechizante que jamás he escuchado. Juan de Ribera Berenguer decía de ella que era “la canción más misteriosa del mundo. Hubo un tiempo incluso en el que llegué a pensar que dicha canción era un sueño” y destacaba su poder evocador. Bernthøler grabaron “My suitor” para un single que apareció a finales del año 1983 en un pequeño sello belga llamado Blue Feather. John Peel se enamoró de este single de dos canciones y desde su programa de la BBC lo pinchó durante meses a pesar de que en las tiendas del Reino Unido no se podía conseguir. La letra la había compuesto Drita Kotaji, la cantante, que era de origen albanés: I created the song in my bedroom, and first recorded it on a small cassette recorder. No music, just the melody and the lyrics I wrote. It came very naturally. Originally the song was inspired by a piece of music by Wim Mertens/Soft Verdict called At Home, which I loved to listen to at that time”. Su compañero del grupo, Simon Rigot, le añadiría luego ese sonido sintético de cello tan característico y tocaría el piano y los sintetizadores. Era el segundo single del grupo belga, tras “Japanese Gardens” -otra maravilla-, y llegó a vender 10.000 copias.

Este moderado éxito llamó la atención de algunos miembros selectos de la independencia musical como Geoff Travis (Rough Trade), Mike Alway (Cherry Red, Él) y Michel Duval (Les Disques du Crepuscule), que se habían hecho cargo del subsello de Wea, Blanco y Negro, donde llegarían a publicar entre otros los Jesus and Mary Chain. Para el nuevo sello, volverían a grabar la canción, ya en formación de cuarteto y bajo la producción del mismísimo Wim Mertens, en vistas a un 12” que finalmente salió al año siguiente con el añadido de dos canciones nuevas. Después de esto, problemas internos y con el sello provocaron la marcha de Drita y el final del grupo, generando un culto que llega hasta nuestros días. Sin ir más lejos, leyendo hace unas semanas el blog “La escuela moderna”, a cargo de los hermanos Amat, me encuentro una entrevista a David Feck, líder de los Comet Gain, en la que afirma que la joya de su colección de singles es “My suitor” y buscando por la red leo una entrevista que el propio Kiko Amat le hacía en el Rock de Lux -número que por cierto tengo en casa de mis padres- y cuando le pregunta qué es para él el Romanticismo, responde: “Para mí es como la melancolía: un sentimiento que puedes ver en la esquina de tu corazón, pero que desaparece antes de que lo puedas tocar […] puede ser una canción que no significa nada para ti, pero que lo significa todo para mí. Por ejemplo “My suitor” de Bernthøler. Me gusta mucho pero no sé lo que significa. Tiene algo de amor no correspondido. El amor no correspondido es lo más puro del mundo. La tristeza que contiene inyecta vida a cualquier cosa.” Yo el disco que atesoro y al que tanto cariño tengo es el maxi que apareció en Blanco y Negro, aunque durante mucho tiempo tan solo disponía de la canción en un fichero digital que ella me regaló y que escuchaba en un hipnótico continuo. Como yo los quiero también mucho a ustedes, amigos y amigas de Ráfagas, les dejo aquí la versión final de “My suitor”, más la buenísima versión -así se hace, aportando un poco de tu parte pero respetando siempre el original- que hicieron Figurine (grupo de Jimmy Tamborello, también en Postal Service y DNTEL) y el tema de Wim Mertens que inspiró esta bella canción. No la olvidarán nunca, se lo aseguro.

Bernthøler – My suitor

Figurine – My suitor

Wim Mertens – At home




what do we note?

a moving, wondering song

collects her calm suffering, idle regret and sombre passion, slight loss of nerve: resigned, broken by now, between shattered adoration and silent hatred. her hateful idol, cold dejection, fond longing and the quiet certainty that besotted trust such as hers will inevitable be stung again, staring at the stupidity of desertion borne from devotion; conferring with doubt, somehow; simple, sighing at life; timid; tiring, finally, of her love and its ruin.

an innocent´s despair: why, why pardon betrayal, if we could only choose those we will worship, can we ever know the living darkness and cruel loyalties of our hearts…

sometimes, for moments, “My Suitor” / “Lunacies” is one moment, recognising the grace in pain and the lonely peace to come: composure in grief.

for love is full of fear

but oh how fear is stronger than love.

a wandering, moving song.

what do you note?

(texto de la contraportada)




octubre 7, 2008. Uncategorized. 2 comentarios.

Al final, llévame

Ha transcurrido ya una semana y sigo llorando al escuchar las canciones de Ciëlo. Cocó, mitad del grupo peruano junto a Mario, fue encontrado el pasado domingo masacrado a puñaladas en su piso de Madrid. Presuntamente se trata de un simple robo aunque aún no se ha podido detener al autor o autores del cruel asesinato. Algunos periódicos destacan la homosexualidad de la víctima, otros su bisexualidad, pero de su obra apenas hablan. Nada sorprendente, por otro lado. Cocó y Mario llevaban desde comienzos de los 90, cuando se mudaron a nuestro país huyendo de la dictadura, creando canciones brillantes bajo el nombre de Silvania. Por entonces, su música era próxima al pop atmosférico o ensoñador que tan de moda estaba en el Reino Unido y prácticamente eran los únicos en este país que optaban por esa fórmula. Mientras sus compañeros se dedicaban a cantar en inglés y copiar a los grupos de pop ruidoso británicos y estadounidenses haciendo básicamente el ridículo, ellos destacaban -junto a otros grandes como Los Planetas o Sr. Chinarro- por cantar en castellano y por mostrar una personalidad propia. Sin embargo, siempre fueron unos bichos raros y a pesar de grabar para un sello como Elefant Records nunca fueron demasiado queridos por el público indie. Quizás su postura crítica hacia el camino que seguía el pop español y su ligera pretenciosidad hizo que se les admirara con reservas, a pesar de grabar un disco como “En cielo de océano” que no solo es uno de nuestros clásicos sino una de las grandes obras del llamado shoegazer. Poco a poco fueron coqueteando con la electrónica al igual que otros grupos británicos como Insides o Seefeel, a quienes admiraban, y hasta llegaron a publicar un álbum de remezclas a cargo de las luminarias de la electrónica internacional como Autechre. Ya con el último disco bajo el nombre de Silvania y su colaboración con Prozak -Radio-, se alejaron definitivamente del pop optando por estructuras cercanas a la electrónica abstracta.

Pero cuando creíamos que los habíamos perdido de vista definitivamente, regresaron el 2001 con una serie de EPs bajo el nombre de Ciëlo en los que nos ofrecían un techno pop ochentero puesto al día siguiendo los designios de sellos alemanes como Kompakt o Basic Channel. Ellos siempre tan a la última, tan modernos, como unos Aviador Dro o Glamour (los de Valencia) actualizados a la nueva electrónica alemana. Entonces llegó el primer disco, “Un amor mató al futuro”, que era una verdadera maravilla, lleno de grandes canciones bailables en las que uno podía disfrutar de la técnica más vanguardista acompañando a unas melodías de corte clásico, que cantaban las cálidas voces de Cocó y Mario. En el 2007, publicaron -también en su sello Click New Wave- su segundo álbum, “Paraíso vacío”, y un disco de remezclas para el sello mexicano Static Discos a cargo de, entre otros, Isan, Electronicat y Ascii Disko. Siempre fui muy fan de estos dos chicos, de sus elegantes letras llenas de poesía, de su atrevimiento y de su postura valiente a la hora  de llevar el pop cantado en castellano hacia las nuevas tendencias. Para mí, Ciëlo siempre serán el mejor grupo de techno pop que ha existido en este planeta porque simplemente eran el último gran grupo de techno pop.


Ciëlo – Interferencias (de Paraíso vacío)

Ciëlo – Siempre tan lejos (de Paraíso vacío)

Ciëlo – Patricia (de Un amor mató al futuro)

Ciëlo – Vamos a caminar (de Vamos a caminar EP)


octubre 5, 2008. Uncategorized. 2 comentarios.

You´re just too obscure for me and it´s a shame

Death and the Maiden (junio 1983)

Flying Nun 7″ FN 014

A1. Death and the Maiden

B1. C.D. Jimmy Jazz And Me


Continuamos con singles oscuros, de comienzos de los años 80, de dos canciones y con letras de clara vocación literaria. Si en el anterior post, hablábamos de un grupo que había tomado el nombre de un tema compuesto por Tom Verlaine, hoy nos encontramos ante una banda de Dunedin (Nueva Zelanda) que escogió otro Verlaine para llamar a su formación, el poeta simbolista sin ir más lejos. Sin embargo, para liarles un poco más, añadiré que el miembro de Television también tomó prestado el apellido del “Prince des poètes”, así que en el mundo del rock Rimbaud también sale perdiendo. Graeme Downes (voz, guitarra, letras), Jane Dodd (bajo) y Alan Haig (batería) eran los miembros de The Verlaines en el año 1982, cuando grabaron el single “Death and the maiden” -nada que ver con Schubert y sí con el cuadro de Munch- para la discográfica Flying Nun Records. Era su primer single y sin embargo resultó el más significativo de su carrera y uno de los más memorables del mítico sello neozelandés. La sesión de grabación duró desde medianoche hasta las siete de la mañana de un día austral cualquiera y utilizaron un cuatro pistas, o sea, más lo-fi imposible. En la cara A, el tema homónimo, lleno de rabia y urgencia rítmica con unos coros que repiten constantemente el nombre del poeta francés -confieso con vergüenza que durante mucho tiempo llegué a creer que en realidad pronunciaban “Madeleine”-, y que de repente se transforma en una especie de fanfarria circense para finalmente regresar a los reproches y la desazón. I remember trying to get Alan to drum it faster but he always locked in to the same tempo no matter what (I’m glad he did now). I chain smoked Camel cigarettes and sang up in to the mic pointing down at about 45 degrees to try to rough up my voice. Sorta succeeded. The backing vocals had everyone from the two bands [Sneaky Feelings y Verlaines] and Chris Knox in a big circle around one mic, which is why it sounds so messy in the first chorus. We stripped it down to just Jane and Chris in the final chorus but didn’t bother redoing the first one . . . what the hey. Como confesaría más tarde Graeme, la canción fue escrita muchos años antes, hacia el final de la adolescencia, y por aquel entonces el chico aún no había leído demasiado a Verlaine. En la cara B, “C.D. Jimmy Jazz And Me”, un tema largo con reminiscencias a la Velvet Underground, lleno de frenesí y guitarras distorsionadas, directo a la yugular, que volverían a grabar para su primer disco -último tema como en el caso de Felt-, con arreglos orquestrales y, claro, más medios: un 24 pistas y un día y medio de grabación más otro para las mezclas. ¿Pues saben qué? Que también prefiero la versión primigenia jejeje. Desde entonces, pues un par de EPs y siete álbumes -el último del año pasado- para cimentar una de las carreras más injustamente olvidadas del pop-rock independiente.



septiembre 29, 2008. Uncategorized. Deja un comentario.

Psycho twee pop boy loves candy punk rock girl and it´s fucking great

Se terminó el verano. Duele pero es así. Ahora toca frío, lluvia y sopas calentitas. Pero aquí estamos para boicotear y hacer temblar a todos los astrónomos y su jodido equinoccio y celebrarlo con el grupo que se ha convertido en la banda sonora de mis días estivales. Así que, prepárense porque hoy toca punk-pop juvenil desde la costa este de los EUA a cargo de The Queers. Toma ya. Canciones sobre tetas, coños, comida basura, surf, Brian Wilson, maricas y también, cómo no, amor. Todos los ingredientes para convertirse en un chico inmaduro y freak para siempre, que en el fondo eso es lo que somos o, por lo menos, lo que nos han dicho que somos. Fans de los Ramones y los Beach Boys, pero también de grupos punkies británicos como los Undertones y Helen Love, a los cuales -cómo no- han versionado en sus discos, comenzaron el año 1982 en plan chicos duros aunque con el tiempo Joe Queer -el único miembro estable- ha ido “madurando” y mostrando que también tenía sentimientos y corazón, además de entrepierna. El resultado ha sido que poco a poco han ido volviéndose más melódicos -nada que ver con Fórmula V-, hasta el punto de versionar el clásico de Skeeter Davis “I can´t stay mad at you” en su último disco. ¡Vaya modositos! Aquí los adoramos por ser unos impresentables, unos deslenguados, unos salidos y meterse con todo Dios -incluido el imbécil de George Bush Jr.-, siempre con un sanísimo sentido del humor. Y también por dedicarles canciones a Brian Wilson y a Molly Neuman. A pesar de que hay algunas recopilaciones en el mercado, nosotros hemos preparado la propia -además en cassette, como tiene que ser- con nuestros temas favoritos, que tanta efervescencia nos han contagiado y tantos destrozos domésticos han ocasionado.

[mixwit_mixtape wid=”be045e83d5eca0809dba3b765707ee24″ pid=”7fac5ba59521e283ea5db26ae9f868e7″ un=”cesc78″ width=”426″ height=”327″ center=”true”]

septiembre 24, 2008. Uncategorized. 2 comentarios.

Don´t Let THEM Break You Down

 

My Face Is On Fire (septiembre 1982)

Cherry Red 7″ Cherry 45

A1. My Face Is On Fire

B1. Trails Of Colour Dissolve


Hará 26 años, Felt, el grupo de Birmingham formado por Lawrence Hayward (guitarra, voces), Mick Lloyd (bajo) y Gary Ainge (batería, bongos) grabaron su segundo single en la compañía Cherry Red Records bajo los auspicios de John Rivers, el productor que quizás mejor los comprendió. Por algún extraño motivo, el guitarrista principal Maurice Deebank -mi favorito de siempre- no participó en las sesiones de grabación, que duraron ocho meses y costaron £1000, una suma considerable tratándose de un sello independiente y de un grupo que aún no había cosechado demasiado éxito. El motivo que los singles fuesen en los comienzos mucho más pop que los álbumes es sin duda que Lawrence siempre deseó que sus discos se vendieran bien y llegaran por lo menos a los charts de música indie. Además, como era un perfeccionista -un pulcrómano y muchas cosas más-, al final no quedó satisfecho del todo con la canción “My Face Is On Fire” y la volvió a grabar para el primer álbum del grupo. A mi parecer, la versión del single es mucho mejor aunque su sonido sea más rudo y directo. Después de 10 años de carrera, en 1989, Felt se disolvieron habiendo publicado 10 singles y 10 álbumes.

A sound coming over the horizon… clippety-clop drums (no hi-hat or cymbal clutterings) like a quartet of hooves galloping across dusty desert soil, a breathy whispering voice wrapped up in a golden-toned hazy maze of guitars filling your ears with soft hints of sun-blessed Mexican imagery.

Mick Sinclair, acerca de “My Face Is On Fire”


septiembre 22, 2008. Uncategorized. Deja un comentario.

Recordando al cedro del Himalaya que descansa en los Jardines del Buen Retiro, con respeto y devoción

Kim recordará mientras viva ese largo y pausado viaje desde Ambala, a través de Kalka y los cercanos Jardines de Pinjore, hasta Simla. Una crecida repentina del río Gugger se llevó a un caballo (muy valioso, sin duda), y Kim estuvo a punto de ahogarse entre los guijarros que llevaba la corriente. Más adelante, los caballos salieron corriendo desbocados a causa de un elefante del Gobierno, y como estaban muy bien alimentados por la hierba del lugar, costó un día y medio volver a reunirlos. Luego se encontraron con Sikandar Jan, que llevaba unos jamelgos invendibles –restos de su cuadra-, y Mahbub, que poseía más conocimiento del trato con los caballos en una sola uña que Sikandar Jan en todas sus tiendas, se vio forzado a comprarle dos de los peores, y eso supuso ocho horas de laboriosa diplomacia y una incalculable cantidad de tabaco. Sin embargo, fue todo una pura delicia. El tortuoso camino, que ascendía para luego descender en picado, y se aproximaba serpenteando a los ramales de las montañas; el rubor del alba proyectado sobre las lejanas nieves; los cactus con sus brazos dispuestos en una infinidad de hileras en las rocosas laderas; el murmullo de un millar de torrentes de agua; la cháchara de los monos; los solemnes cedros del Himalaya, que ascendían en sucesión con sus ramas caídas; la panorámica de las llanuras que se extendían a sus pies; el incesante tañido de los cuernos de los tonga, y la repentina revelación de sus caballos cuando tomaban una curva; las paradas para las oraciones (Mahbub cumplía con religiosidad las abluciones y los cánticos cuando el tiempo no apremiaba); los parlamentos nocturnos en los lugares de descanso, cuando los camellos y los bueyes rumiaban con solemnidad y de forma simultánea, y los impasibles arrieros hablaban de las nuevas del camino. Todas esas cosas henchían de vida el corazón de Kim, que daba saltos en su pecho.

Rudyard Kipling, Kim



Dollboy – Cymbaline & Celeste


septiembre 18, 2008. Uncategorized. Deja un comentario.

Brezo, ovejas y Baudelaire

Hay muchísimas opciones a la hora de escoger el nombre para tu grupo. Puedes optar por poner tu nombre seguido del nombre de la banda como por ejemplo “los cárabos afelpados”, puedes escoger el nombre de alguna canción fetiche y dejarlo tal cual o adaptarlo, puedes poner el nombre de alguna actriz o cantanta o puedes optar por ponerle el nombre de la única novela de Baudelaire, que siempre queda más culto. Esto último es justo lo que hicieron unos chicos de Londres cuando un buen día se propusieron la difícil tarea de ponerle nombre a su banda. Entonces uno se puede preguntar, sonarán estos chicos afectados, sórdidos y decadentes, y la respuesta es no. Cantarán en francés, puede uno pensar, y tampoco. Alguno de ellos es francés, y nada, son inglesitos todos menos el cantante que es sueco. Leen a Baudelaire por las mañanas al levantarse o en la playa, pues ni idea pero por su bien espero que no lo hagan. Dicho esto, hablemos de lo que realmente importa, que cómo no, es su música. Y la verdad es que no me apetece demasiado pero haré un esfuerzo, que no se diga. Son un sexteto, por tanto tienen que ensayar bastante para no sonar a algo raro y obtuso, y se nota que ensayar ensayan pero de todos modos suenan un poco raros, como si hubieran crecido en un pueblucho de Yorkshire bajo la tutela de un párroco protestante, que les hubiera obligado a estudiar música y les hubiera quemado los amplificadores con queroseno. Vaya, que básicamente su música es acústica: guitarras, mandolina, banjo -pobre párroco, un instrumento norteamericano, sacrilegio en toda regla-, acordeón, violín, trompeta, saxo, melódica, xilofón, teclados, bajo y batería, más o menos. Y además son multiinstrumentistas porque yo en directo, menos las cuerdas vocales, les he visto intercambiarse todos los instrumentos más de una vez y de dos. Dato importante: uno de ellos, el bajista creo –la oveja negra de la familia, seguro- lleva tatuados los brazos y quién sabe qué más. También hay una chica que básicamente toca el violín y da saltitos y sonríe mucho. Se llama Cathy y no sé si es la novia del guitarrista o el cantante, yo la vi después del concierto con el guitarra, que es más alto que el sueco, que es quien canta y además lo hace realmente bien. Se nota un poco que le gustan David Byrne, Zach Condon y Graeme Downes, lo cual en mi nada modesta opinión demuestra un muy buen gusto. Llevan cuatro singles redondos como soles y este mes de octubre viajarán un mes a Nueva York para grabar su primer disco, lo cual denota en primer lugar que quieren hacer bien los deberes y en segundo lugar que el párroco o bien tiene unos feligreses muy generosos o bien es como el padre de los hermanos Jackson y los ha vendido al mejor postor. Yo, como siempre, soy más bien pesimista y creo que el álbum no estará a la altura de estas canciones, que de todas todas serán incluidas fijo en el disco, aunque con otra producción que más bien las estropeará. De eso estoy convencido y de que Fanfarlo son de lo mejor que le ha pasado al pop británico en los últimos años también.

Fanfarlo – Fire escape

Fanfarlo – You Are One Of The Few Outsiders Who Really Understands Us

Fanfarlo – Harold T. Wilkins


septiembre 18, 2008. Uncategorized. Deja un comentario.

Perezosa y tonta

Si alguien me preguntara el motivo de que le dedique un espacio de mi preciado blog a una chica que hace poco más de diez años grabó unas canciones para el sello de un chico del que todo el mundo hablaba en la costa noroeste estadounidense -Calvin Johnson, concretamente- y ella no tenía ni idea de quien era hasta que un amigo se lo comentó, chica que no tenía ningún interés especial en ser cantautora ni artista ni nada, que incluso había estado viajando en un circo ambulante, y que simplemente necesitaba expresar lo que sentía y lo hacía a través de su guitarra y su voz, pero un buen día se marchó como había llegado, sin hacer demasiado ruido, conoció a un chico de la zona y se abrazó a él, se casaron y se quedaron a vivir en Vancouver, tuvieron criaturitas y se acabó lo de grabar canciones, melodías que recordarían unos pocos más que nada porque no sirven para hacerse el moderno ni para parecer más inteligente y si las oye tu novia se pone celosa y te dice que qué haces escuchando a esa tonta con voz de niña y te pide que no pierdas el tiempo con semejante bobada y la ayudes a guardar la compra, y tú piensas que las canciones son bonitas pero no se las puedes grabar a los amigos porque te van a decir que eres un moña y que deberías escuchar a una tipa que se llama Polly porque mola más y tú te compras sus discos pero terminas escuchando a Lindiwe porque parece más simpática y más auténtica y sabes que en tus sueños estará ella sentada en una roca junto al riachuelo con un cesto lleno de fresas acabadas de recoger y su guitarra y tú le preguntarás qué está haciendo en esos parajes donde pueden acechar osos, pumas, coyotes y boy-scouts hechizados llenos de maldad, y ella te contesta que no teme a nada porque como decía Woody Guthrie una guitarra puede hasta matar a los fascistas y tú le pides que toque alguna canción suya y ella responde que vale, que no son nada del otro mundo, que las acaba de componer porque le han pedido que grabe un disco y tiene un estudio reservado para ella y apenas tiene media docena de ellas que dan para un miniálbum pero no más y no quiere quedar mal con esa gente porque son muy majos y han grabado con Kurt Cobain y Beck y ella está un poco nerviosa aunque no demasiado porque le han comentado que la acompañarán dos chicos, al bajo y a la batería, y así no se sentirá tan sola y entonces empieza a tocar la guitarra y a cantar un tema suyo y tú sientes que es el tema más bonito del mundo y entonces te fijas en su cara y también ella te parece la chica más preciosa del planeta y cuando termina aplaudes y ella sonríe y tú le deseas mucha suerte y que lo pase estupendamente en Olympia y le das dos besos y sigues tu camino por el sendero del bosque y ella se marcha por la otra senda y ya nunca más vuelves a oír hablar de ella pero como tienes el disco siempre puedes escuchar de nuevo su voz y de repente te entra el sueño y te das cuenta de lo tarde que es y entonces te lavas los dientes y te vas a la cama y, maldita sea, no has contestado a la pregunta, o sí.

Wandering Lucy – Marthy´s tune

Wandering Lucy – Home, home, home


septiembre 3, 2008. Uncategorized. Deja un comentario.

Yo a los Apalaches, tú a la cama

No me gusta hacer la siesta, ya sé que es recomendable para mantenerse joven y lleno de entusiasmo, que los brasileños después de comer hacen la siesta en el trabajo, los pequeñajos también -yo hacía ver que dormía pero en realidad maldecía a todos mis compañeros y a la profesora en sánscrito- y los ancianos igual. Sin embargo yo prefiero otras actividades como soñar, lavar los platos mentalmente, beber cerveza, leer cosas ligeritas y escuchar música pop que no me sobresalte demasiado. Para ello, además, hay un grupo de Cleveland, cerca de los Apalaches a la izquierda, por encima de Carolina del Norte y por debajo del Canadá, más o menos, que se llama Afternoon Naps, cuya música es bastante apropiada para hacer la digestión y reposar cuando apreta el calor. Son un quinteto -llegaron a ser un sexteto, resulta que echaron a la rubia que tocaba la trompeta o se fue ella- formado por cuatro chicos y una chica y ninguno de ellos ha sido pionero de la aviación ni astronauta, aunque de todos modos parecen simpáticos e inofensivos. Que yo sepa no pertenecen a ninguna secta ni al KKK ni a la Cienciología y en sus canciones no hay mensajes ocultos ni letras satánicas, vaya que son muy normalitos, aunque nunca se sabe… Como estaban muy aburridos allí arriba, con tanto verde y tanta agua, decidieron componer algunas canciones, grabarlas y editarlas ellos mismos en su propio sello The Instant Disco Recording Company. Para hacer la portada pillaron a un tipo que yo directamente lo echaba al lago Erie junto con su Mac y crearon su propio Myspace. Listos para triunfar. Ni de coña, claro, pero al menos llamaron la atención del olfateador de talentos más avispado de los EEUU, que en realidad es peruano y se llama Roque, quien les ofreció la posibilidad de sacar un CD 3” en su sello Cloudberry Records, radicado en Miami por ahora aunque en un futuro probablemente esté radicado en Lund, Suecia, por motivos que aún no transcenderán pero que podrían, repito podrían, estar relacionados con… (ai que se me está terminando la batería)… En resumen, grupo de pop que no tiene que ver absolutamente nada con el folk apalachiano ni con el bluegrass, para alivio de todos ustedes y mío, con teclados bien saltarines -los toca la chica- y melodías alegres y soleadas. Vaya, canciones de esas que le pueden gustar a tu abuela, a tu madre e incluso a la suegra.

Afternoon Naps – The sun ain´t the same

Afternoon Naps – Can´t stop the weather

Afternoon Naps – Postcard


agosto 23, 2008. Uncategorized. 1 comentario.

Página siguiente »